El Equilibrista.
EL CORTIJO DEL FRAILE: Una vergüenza almeriense.
Juan Pardo Valera. Director de la revista Paraíso Natural
Durante más de treinta años una de las actividades en las que encontraba satisfacción era en enseñar el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar a amigos, conocidos, interesados; personas venidas de todo el mundo que se sorprendían del encanto de esta joya almeriense. Una de las paradas obligatorias era en el Cortijo del Fraile, hermoso lugar por su ubicación, fantástico edificio representativo de nuestra tradición constructiva, inmortal por ser el lugar de los hechos que dieron lugar a la obra Bodas de Sangre de Federico García Lorca. Eso era antes, ahora no. Ahora me da vergüenza enseñarle a nadie ese montón de ruinas, ese abandono, ese expolio al que se ve sometido uno de los monumentos más internacionales de nuestra cultura. Como se ha llegado al estado ruinoso actual de este edificio no es fácilmente entendible para los visitantes… para los almerienses si que lo es.. Nosotros si sabemos porque esta abandonado y convertido en un estercolero lo que sería un diamante en bruto para cualquier país del mundo.. incluso en cualquier otra autonomía española es impensable un abandono así. Pero nosotros somos almerienses y sabemos muy bien porque pasan estas cosas, nos reconocemos como ciudadanos pasivos que no valoramos lo nuestro, ni a los nuestros (¡si es de Almería la hace a la entra o la hace a la salía!), sabemos que las grandes mentes pensantes que planifican nuestra vida y cultura ya hace mucho repartieron los iconos y García Lorca es él de Granada (¿Cómo se les ocurre a los almerienses reivindicar el Cortijo del Fraile como un hito de la Obra Lorquiana?), sufrimos a nuestros politiquillos locales, pequeños reyezuelos de taifas, más pendientes de mirarse el ombligo y que no le muevan la poltrona que de emprender empresas realmente diferenciadoras e identitarias (¡ qué se ha pensado ese, que va a apuntarse el tanto de rehabilitar el Cortijo del Fraile!)… . Desidias, envidas, incompetencias, miopías culturales y políticas; todo eso ha hecho posible que no fructifiquen los esfuerzos de otras muchas personas y colectivos que llevan tantos años luchando por un futuro distinto para el Cortijo del Fraile y para los muchos otros “cortijo del fraile” que se están destruyendo en toda Almería. Yo, por ahora, seguiré sin ir al Cortijo del Fraile, es superior a mis fuerzas su visión. Hay vergüenzas que son difíciles de soportar