EL GRAN AMIGO EXTERIOR
O de la utilidad de tener un tío en Graná.
Por Juan Pardo Valera. Director de la revista Paraíso Natural
Tener un enemigo exterior une más a un estado que un potente pegamento o la mejor constitución. Creo que fue mi estimado H.Marcuse el que estudió la utilización, y en su caso la invención, del enemigo exterior por parte de los estados para eliminar la crítica interior y procurarse la alienación de los individuos. No hay nada que una más a un país que tener un furibundo enemigo exterior, que no solo asuste, sino que aterrorice a los ciudadanos… que les haga comulgar literalmente con sus gobernantes para cuando la bestia furibunda dé su zarpazo tener alguna protección.
El enemigo exterior ha sido explotado hasta la saciedad por reyezuelos, dictaduras, imperios… y hasta por la mayoría de los clubes de fútbol... Sin ir más lejos nuestra, ahora, admirada USA, en este siglo ha tenido como peligro inminente cohesionador de su sociedad, primero el ogro comunista de la URSS personalizado en Stalin y Fidel, luego el peligro amarillo y sus adláteres con Mao y Ho Chi Minh… ahora Bin Laden y el terrorismo islamista; Y que bien les ha venido a los Kennedy, Reagan Bush para pasar a la historia ante sus súbditos como los grandes guardianes del mundo civilizado.
Pero ahora los tiempos están cambiando, eso decía la canción, y ya no es suficiente con tener un enemigo exterior, ahora es imprescindible, también, tener un Gran Amigo Exterior. Y estamos de enhorabuena: el nuevo presidente “del imperio resplandeciente” es Superamigo de nuestro paciente provinciano presidente. Estamos salvados, ya nada tenemos que temer, que se chinchen las fuerzas del “lado oscuro”.
Si un “afroamericano” gobierna el imperio, sus primos hermanos, los morenitos del sur de Europa, camparemos a nuestras anchas por el mundo como ciudadanos VIP.
Ya no va haber Guantánamos, ni controles humillantes en los aeropuertos americanos a los ciudadanos hispanos… ni la temida policía de emigración, los migras, expulsaran a los pobres camisas mojadas como perros fuera de sus fronteras…
Ya nos ampara la mayor economía del mundo y las empresas españolas venderán a porrillo sus jamones, mármoles, vinos, aceites a los riquísimos americanos del norte… que no pondrán ninguna barrera al libre comercio.
Se recitará a Cervantes en vez de Shakespeare, nuestros banqueros serán modelos a seguir por Wall Street, Penélope Cruz hará olvidar a Marilyn… y el Barsa ganará la súper bowl. Amén.
O nos miramos el ombligo o miramos a las estrellas… ¿Pero es qué no es posible en este dichoso país nuestro de encontrar un equilibrio?, un estar con los pies en el suelo, las manos trabajando y la mente estudiando como mejorar nuestra realidad. Los tiempos vienen revueltos, posiblemente más de lo que nos dicen, y espabilamos o nos espabilan.