jueves, 10 de mayo de 2012

EL COMPROMISO SOCIAL DEL EMPRESARIO. Por Juan Pardo Valera

EL EQUILIBRISTA

El compromiso social del empresario.

                     O de cómo uno y uno son más de dos.

       
                
Ninguno hemos nacido sabiendo, nadie tiene la llave de todas las puertas, lo que te vale para hoy será inservible mañana...  por eso ante la encrucijada en que nos encontramos la única receta que se puede aplicar es la de abrir los ojos, observar otras experiencias, debatir sobre los problemas, aprender...Actuar,  y vuelta a la crítica, la formación y el compromiso social.

            La problemática que  envuelve  a los empresarios de Almería, y en cierta medida nos arrastra a un desánimo fatalista, viene gestándose desde mucho tiempo atrás y se puede sintetizar en: Individualismo. Conservadurismo.  Actitud negativa.

Las grandes lacras de la empresa almeriense

 El Individualismo tan ligado históricamente a la idiosincrasia española, por estas tierras tiene un componente aún más radical debido al aislamiento ancestral. Lo habitual ha sido ver al vecino, no ya como colega o incluso como competidor; sino como enemigo.

Mis soluciones no sólo son las mejores, sino que son las únicas que a mí me interesan.

 El conservadurismo, propio de zonas rurales pero aquí intensificado como reacción de  defensa a la avalancha de personas e ideas nuevas que han invadido su espacio en los últimos años (especialmente en los últimos 30 años).

Más vale pájaro en mano que ciento volando...Cualquier tiempo pasado fue mejor.

          La Actitud Negativa ante todo y ante todos. Un comportamiento demasiado infantil de llevar la contraria, de negar por sistema...como si el reconocimiento fuera un síntoma de debilidad o de chaqueterismo.

Sí el camino es de tierra; nos llenamos de polvo. Sí se asfalta; los coches van a correr mucho... y sí se ponen trancos; son para romper el cárter del vehículo.

             Tampoco debemos caer en generalizaciones simplistas. No todo el empresariado almeriense responde a las anteriores características, hay una corriente emergente, nueva, que afronta los retos de estos tiempos con otra mentalidad... La del Desarrollo Sostenible y el de la implicación total de la empresa en esa idea y en los valores más positivos de nuestra sociedad..

      La idea del Desarrollo Sostenible, consolidada definitivamente en la Conferencia de la Naciones Unidas para el Desarrollo celebrada en 1992 en Río de Janeiro, influye cada vez con mayor fuerza en la población. El desarrollo sostenible se ha convertido en una poderosa metáfora basada en la idea de que es posible conservar nuestro capital natural y cultural de otra manera, utilizándolo sabiamente y transmitiéndolo sin degradar a las generaciones futuras.

 La premisa del cambio empresarial es bien sencilla; en un mundo tendente a la globalización, donde el acceso a la información se torna cada vez más rápido, ya no existen mercados cautivos. Los consumidores deciden más eficazmente, y en este marco los responsables empresariales saben que un producto que resulte de afectar a los recursos, ya sean naturales o culturales, pagará indefectiblemente el precio que paga todo producto carente de competitividad y enemigo del bien social: La pérdida de competitividad

Esta emergente cultura empresarial y administrativa genera la necesidad de nuevos conocimientos y, sobre todo, nuevas prácticas. El tránsito de la teoría a la práctica ha de realizarse con herramientas eficaces y accesibles a todos los agentes que intervienen en la gestión de la economía. Creemos firmemente que "hay vida después del ladrillo".

 Compromiso social del empresario

Dentro de una estrategia general de afrontar el futuro con otros criterios se entrecruzan varios componentes, pero vamos a fijarnos en uno que consideramos esencial y se ha tenido muy poco en cuenta en el pasado: El compromiso social del empresario. Este concepto bastante desarrollado en la cultura empresarial anglosajona apenas se ha desarrollado o tenido en cuenta en la nuestra. Y lo podemos concretar en:

 Compromiso Económico.

            La empresa tiene una obligación primaria que es la de producir beneficios; ser económicamente viable...pues de lo contrario dejará de ser empresa.

            Producir  el máximo  con el mínimo de gastos.

    El plantear el funcionamiento de la empresa de acuerdo con un presupuesto, tanto de  gastos necesarios para el funcionamiento deseado, como de ingresos previstos. En ese balance está la producción de beneficios. Esta regla, tan simple, no siempre es tenida en cuenta por el empresario almeriense, dándose frecuentemente el caso de empresas que funcionan sin presupuesto, estando el gasto marcado por el devenir, en la mayoría de los casos aleatorio y subjetivo.

     Pero los beneficios a obtener no sólo son de tipo monetario, lo son también de imagen, de estabilidad empresarial, de satisfacción personal....Un cliente satisfecho es beneficio permanente para nuestra empresa... Un proveedor  confiado en la relación comercial es un beneficio básico para la empresa...Una plantilla motivada  es un incalculable beneficio para la empresa...

Cualquier beneficio no es bueno, sino lo es para la comunidad a la pertenecemos.

   Compromiso ecológico y cultural.

         Cualquier decisión que tomamos en nuestras empresas tiene un impacto en el medioambiente de nuestra provincia, de mayor o menor importancia, positivo o negativo... pero en esa suma nos estamos jugando el futuro. ¿ Quién duda, todavía, que nuestro futuro está totalmente ligado a la conservación de la naturaleza?.

     La conservación y mejora del medioambiente no es un factor unidireccional, como mínimo es de ida y vuelta, tiene multitud de factores... y está indefectiblemente unido a la conservación y mejora de nuestro patrimonio cultural: extracción de materias primas, construcciones, tradiciones, gastronomía....En un primer momento parecerá que este compromiso ecológico y cultural es contrapuesto al económico; pero no tiene porqué ser así, se puede  y se debe obtener una buena rentabilidad estando comprometidos con el medio donde desarrollamos nuestra actividad. Y ante todo no olvidemos la importancia del compromiso ético que implica.

 El desarrollo sostenible es el mejor desarrollo porque nos ofrece el futuro

Las estrategias  de  la empresa en su compromiso ambiental y cultural deben pasar por:

El primer término de esta estrategia, la eficiencia, incluye de manera implícita la mejora de la gestión de las empresas en su vertiente ambiental y de servicios.

El segundo término, la innovación tecnológica, es el principal vehículo de mejora una vez alcanzado un nivel aceptable de gestión responsable pues tras un período de implementación de buenas prácticas en cualquier proceso, es necesario acudir a ella para continuar mejorando y alcanzando los objetivos de sostenibilidad.

El tercer término, la sostenibilidad, concepto de moda y por ello usado en exceso y utilizado hasta para justificar desmanes ambientales inadmisibles.  Entendemos la sostenibilidad como la utilización inteligente de los recursos naturales asegurando su pervivencia, sin degradar, para generaciones futuras.

 Compromiso Social.

        El compromiso social del empresario es un talante, un posicionamiento global ante el reto de la empresa en el siglo XXI. Realmente el compromiso social  se superpone a todos los demás: económico, cultural, ecológico...

            En un primer nivel supone respeto a la letra y al espíritu de las leyes: cumplir con las normativas legales y hacerlas cumplir a  las personas y entidades con las que nos relacionemos empresarialmente.

En un análisis más amplio el Compromiso Social de la Empresa se puede definir como: “ El compromiso de la empresa  de contribuir al desarrollo económico sostenible, colaborando con los trabajadores, la comunidad local  y la sociedad en general para conseguir la mejora de la calidad de vida”.

        La responsabilidad del empresario abarca muchos aspectos y en todos se concreta con un compromiso concreto en cada uno de esos aspectos.

El compromiso afecta a:

-          Estar al corriente de todas sus responsabilidades legales: contratos de trabajo, seguridad social de sus empleados, cumplimiento de convenios laborales, altas administrativas de su empresa...

-          Mejora de las condiciones laborales y personales de sus directivos y personal en general por medio de incentivos económicos, laborales, de formación...

-          Compromiso con los proveedores en la conservación, mejora y promoción de Almería: distribución de productos artesanos, tradicionales, ecológicos....de nuestra provincia.

-          Colaboración en la gestión medioambiental con las administraciones responsables.

-          Integrar a la nueva mano de obra inmigrante  tanto laboral como socialmente. Este compromiso social es ineludible y hará posible una sociedad más fuerte y competitiva.

-          La reivindicación permanente y constructiva ante las administraciones y ante la sociedad en general para corregir los graves defectos de funcionamiento de las normas de aplicación en nuestra provincia.

-          La colaboración activa en todas las iniciativas sociales, culturales, solidarias. Reinvirtiendo parte de los beneficios en iniciativas que redunden en el bien general de la comunidad.

      Estas empresas comprometidas socialmente son, en definitiva, la semilla de una nueva forma de entender la actividad económica,

con calidad y comportamiento responsable medioambiental y social. Ellos son los referentes más destacados en esos temas, la obligación de todos y especialmente de la Administración es extender esta nueva corriente afirmándola, premiándola y facilitándola al resto de empresas que operan o desean instalarse en nuestra provincia.

                       
La única receta que se puede aplicar es la de abrir los ojos, observar otras experiencias, debatir sobre los problemas, aprender...Actuar, y vuelta a la crítica, la formación, el trabajo y el compromiso social.

 Por Juan Pardo Valera. Director de la revista Paraíso Natural



           













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